que ganas de dejarme caer en uno
así liviana y frágil...
sin más peso que mi cuerpo
y llorar en el rincón que me ofrece tu pecho..
estoy liberando tanto que me asusto a ratos...
llegué tranquila, callada
pero la conversación cedió mi lazo
y me solté...
jamás había llorado acá..
y no pude contenerme...
estoy como cansada
no es tristeza ni tampoco rabia...
es tiempo...son años de no llorar...
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