viernes, 3 de agosto de 2012

escribo

porque es la única verdad que tengo...
las palabras se me agolpan cuando no las digo
y el mensaje está muerto en mis labios cerrados...
no tengo espejos en casa
no temo mirarme, pero si me molesta...
tengo rabia...
rabia de mi y mi ingenuidad...
hoy desde el fondo en el que vuelvo a estar
este espacio que se me hace conocido
y en el que he dejado incluso algunos recuerdos
para cuando vuelvo...
es distinto..
hoy el mundo se me ha enfrentado con todo
me ha puesto el pie encima y me ha he hecho saber
que no es tan bello...
el abrir el alma es doloroso...
el sumergirse dentro y bucear
requiere valentía...
y me he sentido cobarde...
me ha flaqueado la estima y la seguridad...
no estoy bien...
y lo sé..
lo se yo mi vecino y cada persona que me mira...


volví

y mientras volvía miraba el suelo..
ya no pude mirar tus ojos
es difícil mirar a quien nos hizo sufrir tanto...
te hablé
como cuando no pasaba nada
como si de mi no hubiera nada de ti que retener...
me senté frente a ti
sin asumir posturas...
estaba ahí escuchándote sin calcular...solo sintiendo...
a ratos te miré para recordar tu rostro
para saber que cosa fue la que más me quedó...
y me di cuenta
que aún no sabía de que color eran tus ojos...


si enrollarse fuera un deporte

tendría medalla de oro
seguro...

escuchar....

escuchar sin hablar...
quedarme prendida de las palabras como de un globo
flotando, subiendo y bajando
sin mucha intención
solo intuición...

aquí otra vez...

Como volver a mi antiguo refugio...
más desmoronada y cansada que antes
sin ninguna gota de energía
con la única convicción
de que no esta bien...
que esto no puede seguir
y yo no seré quien lo  continúe..